"el enigma" y "el paraiso"
Nada que no se solucione con dormir en aquella ciudad, verdad? pero qué pasa si al día siguiente tenemos un vuelo de Lima dirección Piura - Máncora y estamos a 8 horas de distancia? Pasa que hay que planificar al milímetro y gestionar con detalle nuestro tiempo entre aquellas dos ciudades, esto es: Volar a tempranas horas de la mañana del día siguiente (8:00 am) y salir "pitando" de Nasca en una camioneta privada con dirección aeropuerto de Lima (duración promedio de viaje 5 a 6 horas) asi que así lo hicimos.
Oh, no! otra vez la
Al final pudimos sortear el malestar y disfrutar de tan impactante escenario. Desde el aire es un verdadero espectáculo, recomendable y, cómo no, repetible. De esos lugares que se quedan en la retina sin poder, quizá nunca, ser olvidados.
Ya pues, vistas las líneas toca emprender dirección Lima. ¡Vaya faena! estamos a 5 horas en coche asi que por el momento pensamos es posible llegar incluso con tiempo al aeropuerto; pero no, todo es una mentira. El coche que alquilamos no tiene licencia para ir por carretera, por pasar no tienen ni la ITV pasada motivo por el cual nos paran los coches policías por la carretera cada dos por tres. Extraña situación, nos preguntamos. Qué está pasando, nos repetíamos cada vez que nos detenían y el chofer muy atento salía disparado para hablar con el policía en cuestión siguiendo siempre la misma rutina: saltaba de su cubículo, con el diario "el chino" entre sus manos y unas cuantas monedas camufladas entre sus hojas. Ya está, la hemos "pescado": el amigo conductor está pagándole a la "poli" para que nos dejen pasar!!! ¡Válgame la virgen!
En fin... entre "mordidas", policías coimeadores, combis sin registros que aceleraban más de los debido llegamos a Lima con las justas, saltando de la camioneta en camino con el fin de llegar al embarque y subir al avión si o si ya que nuestro próximo destino no podía hacerse esperar: Piura y Máncora estaban a pocos kilómetros y nosotros con el cuerpo molido dispuestos a descansar entre sus palmeras y playas, dispuesto a quedarnos en "el paraiso".