I Tego Arcana Dei

Un espacio como cualquier otro para dar rienda suelta a los pensamientos, a la imaginación, para comunicar y ser leído, analizado por algunos o simplemente ignorado por muchos. Lo importante es intentarlo y quedar a merced de quienes creen en uno y nos dan el voto de confianza; y demostrar que mas que un trabajo es un compromiso para con el lector. LESSAR

martes, noviembre 15, 2011

Si, los últimos siempre serán los primeros

Y los irreverentes y desagradables también.

Está claro: en esta sociedad (la actual) se premia la mala actitud antes que el trabajo y el compromiso. Visto este panorama qué nos falta por ver, vivir y entender, que por más esfuerzo que se haga otros llegarán antes a la meta, ya sea porque van aventajando a trompicones, porque está de moda premiar lo impremiable o porque hay quienes tienen la mano "amiga" (esta es la de siempre) esa que hace que consigan un trabajo sin haber superado siquiera el quinto de secundaria o, en su defecto, terminado la carrera.

Si tienes descaro y una verborrea importante entra a político, total, a esos no se les pide idiomas ni títulos universitarios ni doctorados ni masteres ninguno. Ejemplo de ellos nuestros políticos españoles que ganan bien y son incapaces de conjugar el verbo to be. ¡Madredelamorhermoso! Me gustaría que nuestros candidatos presidenciales me respondieran qué es necesario para llegar a postularse como presidente del país (qué bien suena: Señor presidente!) porque desde luego a mi para ganar 1100 euros al mes me piden carrera universitaria, master y al menos dos idiomas (castellano, inglés por supuesto. Un tercero mejor) y ojo si no sabes el idioma local (gallego, catalán, euskera) estas perdido, ya mejor ni te presentes al proceso de selección. Me pregunto: Rubalcaba, Rajoy, Zapatero y toda esta gente que se llenan los bolsillos también hablan 3 o 4 idiomas como muchos de mis amigos? Tienen másteres, doctorados, dos carreras universitarias como gente que yo conozco y es mileurista? Es mas que seguro que no. Al menos por aquí ya conocemos de alguno que en petit comite ha dicho que era nefasto para los estudios y que por eso entró en la política.

Hemos quedado entonces que para ser político has de carecer de todo menos... de tu capacidad de relaciones públicas, esa no la podemos descuidar, no ha de faltar el poder de convocatoria, carisma y una sonrisa de esas que generan confianza, estas son las actitudes para pasar a formar parte de los más asalariados del momento. Pero ojo, no podemos olvidarnos que otro tipo de espécimen va detrás de estos políticos pisándole los talones y con ganas de quedarse con todo el pastel salarial, estos son , nada más y nada menos, los tertulianos vocingleros de programas de televisión de baja calidad ubicados en hora punta, alborotadores de mercado barato, cotilleros de vidas ajenas que suelen beneficiarse tremendosamente hablando, inventado sobre vidas que no son suyas o revolviendo en la mierda historias que a nadie le interesan o que, entre gente "normal", no tendrían que tener cabida, al menos.

Y es que en este país se premia la ignorancia y la maldad, la prepotencia y el descaro; solo hay que encender la televisión y observar quienes están en la palestra como pseudo periodistas llevándoselo todo: impresentables que no han tenido la decencia de pisar una biblioteca en su vida y, sin embargo, son los primeros que tienen puestos de trabajo que se merecen otros, que por cierto no es mi caso, por si las dudas.

Parece ser que el termino "esfuerzo" igual "recompesa" no viene unido de la mano. Si se observa mientras más chabacano, escandaloso se sea  aporta más ingresos a la economía personal que estudiar o llenarse de títulos de másters o idiomas varios. Si sabes gritar apúntate a la tele que seguro no te faltará el trabajo, ya no digo los amigos porque esos viene rodados en cuanto la situación económica es buena y ya no quiero decir excelente para ese momento eres el más guapo, inteligente y listo de todos.

Se premia la tontería mas que el trabajo serio. Los tontos que ahora se asoman como ejemplo de nada tienen cobertura, cabida en la prensa, en los espacios publicitarios, en las conversaciones de a diario., en los trabajos comunes y silvestres. Pareciera que hay que ser tonto o al menos simularlo para ser aceptado por cierto tipo de círculos que necesitan pocos pensadores y más monigotes y seguidores de cualquier cosa. Estoy cansada de ver que gente necia y desequilibrada tenga cargos de responsabilidad y lleven personas sin tener la más mínima idea de gestión de equipos, que van por ahí vanagloriándose y jactándose de las estupideces que se mandan y continúen impunes mientras otros se dejan el lomo sin tener la más mínima oportunidad de ascender dentro del organigrama empresarial. No hay derecho, no, no lo hay. Y estos, estos son los que más abundan. ¡Sí señor!

Ahora no hace falta estudiar nada para ganar dinero, si se hace sería solo por satisfacción personal ya que el camino estará repleto de advenedizos, mientras el resto estamos en el cuarto ciclo con prensa dos creyéndonos que saldremos directos a un puesto en el mercado. No sé a cuántos les ocurrió que terminaron la carrera y fueron directos a trabajar, desde luego ese no fue mi caso y mira que lo intenté,  por eso me dediqué a otros menesteres más sueltos, más urbanos engulléndome las ristras de separatas y conceptos aprendidos en el Opus, que al final no me han servido de nada. Oh, perdón si, para dejar bien en claro en conversaciones puntilleras que yo no era ninguna ignorante venida a menos en esta "Europa", que había pisado acera universitaria. Aunque ha decir verdad haciendo las cuentas de lo invertido en todos mis estudios creo que salí perdiendo. ¡Encima con una deuda de 20 años! Eso si lo que aprendí en la universidad me ha servido para sentirme satisfecha en no haber desperdiciado mi tiempo en otros menesteres como...  en hacer dinero trabajando, por ejemplo. De haberlo sabido!

Ahora recuerdo cuando mi amigo Luis me dijera en una conversación en Lima hace algunos años: Si, Les, el que estudia triunfa... y el que no, gana dinero! Tenía la boca infectada de razón. Ahora en que los tiempos se ponen tan duros con qué autoridad se le exige a un joven que vaya a la universidad, pague un master (que por cierto cada vez son más caros), invierta lo que tiene, dedique horas de su tiempo, si a las finales no va a conseguir un trabajo y ya ni digo algo relacionado a los estudios, simplemente un trabajo cualquiera. Para mí resulta difícil salir adelante teniendo papeles en regla, carrera universitaria, máster y tres idiomas imagino para los demás será tan difícil o seguramente más, aunque.... ,y con esto me quedo, a lo mejor la vida ésta  que nos ha tocado sin oportunidades de ningún tipo no es de los inteligentes, intelectuales, sabelotos de biblioteca, estudiosos de carreras universitaria, de aquellos que se esfuerzan en aprobar el año sin sacar un suspenso alguno sino, y simplemente, de los más listos y punto.

Que cada uno saque su propia conclusión, lo que es a mí me faltó ser lista!

Les

Que buena rola, para todos aquellos que queremos tocar la guitarra todo el día... al menos en el metro de Madrid a ver si así por lo menos nos caen unos euros!

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martes, junio 07, 2011

Actitud positiva vs Pasotismo no radical.

Me alegra saber que las cuestiones se resuelven sin mediar participación alguna en ellas. A veces, no muy a menudo, me entristece ser de las que pasa de todo y no le importa lo demás. Trato, lo prometo, de inmiscuir mi interés en asuntos que atienden a la gente, a la actualidad, a la política, a todos, pero llegados a un punto, que resulta ser siempre un punto muy rápido, mi desinterés gana partido y se apodera de mi estado de ánimo ocupándolo todo.

Claro, pienso, es que hay quienes tienen más tiempo libre para meditar sobre cosas que yo ni siquiera me permito reflexionar, quizá porque sé de antemano que estos mismos asuntos cuando cumplen su periodo de vida y de existencia empiezan a degenerarse. No es que yo lo haya visto desde antes, creo que todos sabemos con antelación lo que va a pasar, sino que creo ser de los que como sé cómo va a terminar no me molesto por empezar. Y cuando hablo de situaciones me refiero a la política, a las masas, a la toma de las plazas, a los de izquierda y a los de derechas, a los países que optan por  radicalismo como el mío y a una serie de menesteres que no han hecho más que cubrir los telediarios esos que me veo yo cada día a la misma hora y religiosamente.

No sé si es porque hay muchos que se creen que porque leen dos noticias se han enterado de lo que pasa en el mundo. Yo aún viendo alrededor de cinco noticieros al día (ya saben que me encantan las desgracias, ah! y porque me sobra el tiempo) no logro entender demasiadas cosas de los asuntos que interesan al mundo de hoy. Cuando os digo que veo cinco noticieros no miento, y menos mal que he dicho siempre que ¡Odio la política! pues aún así me como hasta los desayunos de la Primera, de estos noticieros españoles que son lo más vulgar que he visto en mi vida, y mira que he tenido la suerte de vivir en muchos países y conocer de alguna manera la televisión informativa de los mismos. Aquí en España es descarado ver cómo se vende un canal de televisión a un partido político o a un gobierno de turno. No quiero decir que en otros países no ocurra sino que siento haber creído que en Europa las cosas eran diferentes del Macondo en el  que yo nací. Y con los diarios casi sucede lo mismo, y digo casi porque afortunadamente existe el MARCA (deportivo) que es el de mayor tirada nacional y con el que me mantengo informada de lo mucho que pierde el Real Madrid, muy a mi pesar.

Ya sé entonces el por qué de mi pasotismo con respecto a "todo" sobre todo cuando ese "todo" es sobre cuestiones políticas. Me tienen cansada de siempre lo mismo, de lo repetitivo, del sin sentido muchas veces. Un sin sentido que acompaña a muchas, no a todas, de las aclamaciones sociales que vemos ahora sucumbir ante el olvido y degenerarse de manera progresiva. Criticar esta bien, levantar la voz también es lo correcto, eternizarse con el mismo discurso sin sacar nada en concreto es convertirte en político, lo que muchos de ellos, y hablo por los acampados, no querían ni siquiera escuchar hablar.

Me interesa lo que la gente tenga que decir, lo que la gente tenga que comunicar, por supuesto, pero me aburren los discursos repetitivos, ver demasiada gente y a nadie en particular, seguro porque en mi país siempre hemos votado a una cara más no a una ideología política. Tengo ese efecto peruanísimo de ponerle cara a la voz que me está tratando de convencer de algo, cuando hablan muchos el discurso flojea, se pierde. La dialéctica me gusta más de Tu a Tu, no de Tu con cientos. Por eso mi pasotismo porque me aburre, me parece más de lo mismo.

Soy apasionada de que la gente cuelgue fotos y se interese por lo que pasa en las calles y se twittee (espero exista este verbo) sobre los acontecimientos a los que los demás no tenemos forma de llegar. Ahora bien, lo que me jode es que yo me haya quemado las pestañas cinco años de carrera universitaria, mis padres pagado un buen de dinero, para que cualquiera pueda ejercerla de periodista. Esto sí que me toca la moral. Porque informar lo podemos hacer todos pero la particularidad de la objetividad creo que muchos lo hemos aprendido pencando prensa uno, prensa dos, y con infumables trabajos de redacción y argumentación con algunos también infumables profesores universitarios. Una objetividad que obviamente brilla por su ausencia en cuanto colgamos tal o cual foto, que a veces no sabemos de dónde proviene, si es real y no trucada pero que para nosotros son el sello de la fiabilidad andante y que encima no sólo creyéndonoslas (las fotografías, digo)  las compartimos tratando de crear una respuesta en otros.Yo con estas formas no comulgo ni comulgaré, espero. Y claro pienso luego, es normal, todos nos la damos de sabiondos, conocedores y políticos en potencia. Nos estamos argentinizando diría yo, aunque para ello nos faltaría creernos también entrenadores de fútbol.

Me considero una periodista y profesional (así lo dice mi papelito universitario) positiva, que se preocupa en primera instancia por entender el panorama social, por saber, por leer, por informarse para poder posteriormente comunicar; que se ve los telediarios de la uno, Antena 3, Telecinco, la Sexta, la Cuatro y que tiene la tele encendida en el canal 24 horas TODO EL DÍA porque me gusta saber dónde estoy y que se cuece por allí. Lo que me aterra es la falta de objetividad, que nos convirtamos en seguidores de cualquiera que muestra un discurso que nos suena bien pero que no sabemos realmente lo que significa, que no nos hayamos enterado ni de la mitad de las cosas y ya estemos opinando a diestra y siniestra. Y que catalogemos a los demás porque simplemente no concuerdan con nosotros sobre nuestras opiniones. 

He sido una mera espectadora de las elecciones políticas de mi país. Lanzo una pregunta al aire  ¿Alguien en verdad puso en duda que no pasaría lo que pasó en Perú, siendo sinceros, alguien se creyó que ganaría la señora Fujimori? Y esto lo escribo para mis amigos peruanos y algún que otro español que tiene algún pariente peruano porque los demás ni saben que han habido elecciones catastróficas en mi país. Aquí se habla de la acampada en Sol, de lo mucho que las ha jodido Zapatero, del terror porque gobierne el PP... Ah! y de los pepinos!

Seguiré por lo tanto siendo una espectadora y una pasotista como las cosas sigan siendo así. Yo no le veo la solución a Perú, no aprende, no existe la memoria colectiva pero si la memoria del resentimiento entre unos y otros, entre los blancos y cholos, los pobres y los ricos, de eso es lo único de lo que se habla. Creo que los representantes de un país son el reflejo del pueblo porque son elegidos por el pueblo, por la democracia, esa que dicen muchos aquí en España que no existe (A ver si me van a decir que en los sesentas se vivía mejor). Aquí apelamos a convertirnos en Islandia, un país con 300 mil habitantes... frente a los casi 46 millones de españoles, parece que aquí puede resultar un poco más complicado ¿No lo creen?. En Perú esperan que gane una ultra derecha cuando el nivel de pobreza es del 31 por cierto de la población, y los que están en esa absurda y casi inexistente clase media son más bien "pobres" pero con tarjeta Ripley.

No lo sé amigos, yo me decanto por seguir siendo pues una pasota (que pasa de todo), seguiré viendo los telediarios como de costumbre, leyendo la prensa en Internet y confiar ciegamente en el Marca ; y de vez en cuando, como cosa rara, levantaré al duende que queda oculto en mí, cargado de positivismo, para escribir notas como esta.

Les


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